Resulta que el jugador más decisivo, después del Kun, la temporada pasada, no es válido para mi equipo.
Resulta que además lo ha decidido un entrenador que nos dio un año horroroso hace unas cuantas temporadas y nos está dando más de lo mismo este año.
Resulta que este mismo entrenador hizo lo mismo con Movilla en su anterior etapa, lo mismo que ahora hace con Reyes y se fue de rositas.
Resulta que Reyes fue recuperado para el fútbol, nos brindó un futbol diferente y brillante en el erial rojiblanco, que llegó a sonar para la selección y, este incompetente, soberbio y prepotente de Manzano se lo carga.
Resulta que lo primero que dijo Manzano del extremo rojiblanco fue que a saber si sería tan fundamental como la gente decía y que debía dosificarse, eso nada más llegar al Aleti.
Resulta que le damos los galones a uno, el entrenador se lo carga y la directiva no dice nada.
Resulta que después de estar cerca de la selección ahora no juega ni contra el Albacete.
Resulta que ahora Manzano dice que Reyes no está centrado porque negocia con otro equipo, cuando es Manzano quien le condena al ostracismo.
Resulta que Manzano no tiene ni puta idea de lo que es ser del Aleti y se permite dar lecciones.
Resulta que hay jugadores que son más delicados y niños que otros, y Reyes es de esta clase, pero que si sabes tratarlos te devuelven muchísimo, y el que está dirigiendo el banquillo es un inepto que no sabe cuidar a los jugadores porque su orgullo y vanidad están por delante.
Resulta que personalidades como las de Manzano son las que siempre hemos odiado en el Aleti porque son típicas del equipo de Concha Espina y no de los colores rojiblancos.
Resulta que hacemos el ridículo con o sin Reyes y sin embargo el sinvergüenza de Manzano no asume que todo esto es por su culpa y por los que le han puesto ahí, y sí, también los jugadores, pero estos mismos jugadores con Guardiola o con Mourinho no harían el ridículo igual.
Resulta que nos tenemos que tragar jornada tras jornada los sapos que esta directiva nos suelta.
Yo soy abonado y he decidido dejar de ir al Calderón…de momento.
