sábado, 26 de noviembre de 2011

Lo que tenía que pasar




Pues una vez más mi Aleti es humillado por el eterno rival, bueno, mejor dicho un equipo que viste como mi Aleti, se llama como mi Aleti y juega en el mismo estadio que mi Aleti. Pero no es mi Aleti.
Visto lo que hay y el desánimo, empezaré por algo insólito. Enhorabuena a los de Concha Espina. Mi antimadridismo no me pone vendas en los ojos, y mi hastío con mi equipo me hace inclinarme reconociendo que no hay forma de tener ilusión. Mi Aleti me agota, me aburre, me tiene hasta los huevos. Pero no es mi Aleti, en realidad es todo la basura que hay dentro.

En el derby...pues pasó lo que tenía que pasar. Goleada y a casita, otro año más, otro derby más, pese a que esa palabra ya carezca de sentido en estos encuentros. Y algunos dirán que la imagen del equipo rojiblanco fue buena en la primera parte, y que la mala suerte del penalti, y que tal y que cual. Zarandajas y excusas de individuos sin un mínimo de inteligencia crítica. El problema no fue el penalti o que nos quedáramos con diez, el problema es que este Aleti no está para nada.
Los problemas emanan desde la directiva, y de ahí llegan hasta el pobre Courtois que hace un penalti de libro. Entre medias, un montón de personajillos que no saben ni por asomo que significa ser del Aleti. Ni el dúo sacapuntas, ni Caminero –formado en la canterla merengue, o sea rojiblanco de toda la vida-, ni Aguilera –yo no le veo ni para dirigir un tenderete del rastro, pero es mi opinión-, ni mucho menos Manzano son una garantía de nada. Bueno sí, de fracaso asegurado.

Los dos últimos años tuvimos un entrenador con personalidad. Podrá gustarte o no Quique Flores pero intentó que los jugadores corrieran. Manzano sin embargo intenta que no les deje en evidencia. Y hoy volvió a hacerlo. Ver la alineación y encontrarte con Reyes en el banquillo dice mucho de Manzano. Un nuevo caso Movilla. Ya lo avisé al principio de temporada, pero me quedé corto. Vaticiné que podíamos encontrarnos repetida la historia de Movilla con el canterano Koke. Pero me quedé corto, se está repitiendo con Koke, Pulido, Reyes, y esperemos que Domínguez no entré en el grupo de damnificados por el párroco falso que tenemos como entrenador. Porque a Manzano si algo le revienta es que le dejen en evidencia. Y Reyes le dejó en evidencia la semana pasada contra el Levante. Que el Calderón coree su nombre es algo que Manzano no puede soportar. Solución, que siga chupando banquillo.

A principio de temporada y tras las idas de Kun y Forlán la afición le dio el galardón de buque insignia al utrerano. Todo el mundo coincidía en que era uno de los mayores talentos de la plantilla y así venía demostrándolo. Incluso llegó a sonar para el combinado nacional. Y esto Manzano no lo soporta, no puede aguantar a nadie con mejor prensa que él. Así que va y se lo carga. Da igual que un Reyes en forma sea un activo del club, sea alguien que es capaz de hacer un fútbol diferente, que sea imaginativo o que aporte la chispa que suele faltar. Da igual, lo importante es que no le reste protagonismo al bufón del banquillo.

Y del partido contra el equipo de Chamartín…pues empezó con actitud por parte del Aleti. Intentando cortar las líneas de pase, concentración. Parecía que Manzano les dio buenas consignas pese a que la alineación de Salvio en vez de Reyes y de la pareja Gabi y Assuncao fueran un declaración de “a ver si tenemos suerte por casualidad, porque el balón no lo queremos”. Y hubo suerte, por una casualidad llamada Adrián que no es tal casualidad sino un talento futbolístico –entre Falcao el crack y Adrián, me quedo con el asturiano, pero no es mediático-. Pero el Madrid empujó un poquito, lo justo para que llegara su penalti y la expulsión del inocente Courtois. Fin del partido. En cuanto el Madrid apretó el Aleti desapareció, como era lógico. La primera parte se terminó dignamente, con uno menos y entregando el balón al equipo anfitrión. Pero eso no podía durar, los jugadores corrían detrás de la pelota y eso al final se cobra su deuda. Y se la cobra en forma de goles.

Los goles fueron anécdotas, dos fallos de Godín, un penalti y una jugada donde la defensa del Aleti estaba entretenida contándose un capítulo de Aida, fueron la forma que el Madrid se aupó con cuatro tantos. Pero si los goles no hubieran sido así, hubieran sido de otra manera porque el balón no pasó en ningún momento por los pies de los rojiblancos.

Y el gran experto de la pizarra, el futuro entrenador de la selección brasileña, el mago de la táctica, el psicólogil, espera hasta el minuto 75 a hacer el cambio de Reyes. Ya con 3-1. Me imagino que el jugador estaría cagándose en el míster, pero tenía que callarse. Hacer eso en ese minuto no es de recibo cuando en el minuto 48 se marcó el 2-1. Y el Aleti se tiró veinte minutos viendo como el Madrid jugaba a un balón mareado con los colchoneros. No cayeron más goles pero hubo humillación. Y el párroco en el banquillo.

El Aleti sin dirección y tenemos a Koke, sin imaginación y tenemos a Reyes, sin solidez en uno de los centrales y tenemos a Pulido –afortunadamente Domínguez de manera callada sigue ahí-. Y sin entrenador, porque tenemos a Manzano.

Como dije, el error viene de arriba, de la directiva. Con esta perspectiva podremos estar otros doce años más sin ganar al eterno rival.





Derby inexistente


Hoy juega mi Aleti contra el eterno rival. Así era antes al menos, porque ahora de rival tiene poco y eso no es culpa de los de Concha Espina sino desmérito de mis colores. La Presidencia y dirección ejecutiva de la empresa llamada Atlético de Madrid es un desastre porque, entre otro saco inmenso de razones, se han dedicado a tratar al Aleti como una empresa y no han entendido el sentimiento que hay detrás. Y precisamente eso es lo que han conseguido, que cada vez haya más aficionados al Aleti que lo vean como una empresa y no como un sentimiento de camaredería, de identificación, un honor, una fortuna y oportunidad para mostrar al mundo que el Atlético de Madrid es un equipo por el cual uno se siente orgulloso. Los dirigente han dicho no a eso, han dicho fuera sentimentalismos, esto no es una institución benéfica, es una empresa con su Presidente y su Consejero Delegado, empresa mediana, que no puede competir con otras del mercado que son más fuertes.

El Aleti se ha convertido en la tienda de ultramarinos de la esquina y no puede competir ni con El Corte Inglés, ni con Carrefour, pero tampoco con Mercadona o Caprabo, no, pero tampoco con el Dia o con Lidl…no. El Aleti es el tendero que lo mismo te vende una lata de guisantes caducada que una botella de cerveza . Y así lo van entendiendo muchos. Esta empresa no puede hacer otra cosa porque, al fin y al cabo, es una pequeña tienda. Y si tiene suerte pues un día le vende a Don Julián, el vecino de enfrente, todas las cervezas que tiene porque Don Julián tiene prisa y no puede ir al Mercadona que le queda a trasmano. En eso confiamos, en un Don Julián que nos haga que ganemos ese día al Mercadona…y ese no es mi Aleti.
El Aleti que yo conocí y el que llevo dentro es un equipo que no va al campo del eterno rival a empatar, ni a jugar un partido bronco. O si va a hacerlo, lo que desde luego no hace el entrenador es decirlo. Y si lo dice se le da un toque de atención porque al Aleti al que quiero no se le pasaba ir a ningún campo a no ganar. Fuese el campo del Betis, el Valencia, el Real Madrid o la selección brasileña del 70.

Pero ahora eso ha calado, hablo con “aficionados” al Aleti y entienden las palabras de Manzano. “Tío es lo que hay”. Pues yo digo que no. La semana pasada Valencia y Real Madrid se plantaron cara de tú a tú en Mestalla, y los previos al partido fueron un constante desafío del equipo ché al merengue en la línea que a mí me gustaría, Mestalla va a ser un infierno para Mou y los suyos, no se debe repetir la derrota del año anterior, hay equipo para ganar, etc, etc.

La actitud del entrenador rojiblanco –¿os suena lo del párroco?- es la contraria. Es la de a ver si empatamos dando patadas. Este hacha de la psicología -creo que sus apuntes se estudian en Berkeley- todavía no se ha enterado de dónde está, y no se ha enterado porque el dúo sacapuntas no se lo ha explicado y, seguramente también, porque la soberbia del jienense no tiene límites –aún recuerdo cuando le decía a Luis Aragonés que si quería podía explicarle como ganar al Madrid…a Don Luis!!!

Esta noche quiero que gane mi equipo, el mío de verdad. El representado por Manzano, Cerezo y Gil no es el mío. Si ganamos mejor, pero si nos ganan, que sea de forma humillante, a ver si así echan a uno y los otros tienen la gallardía de irse…aunque sé que tampoco pasaría nada. El cortafuegos llamado Manzano se iría a la calle pero seguirían los dos “empresarios”.

Por cierto, paso al lado de la Peineta todos los días en mi trayecto al laborar. No he visto aún ni una grúa, ni un andamio, ni nada de nada que indique trabajo. Solo un cartel grande que pone FCC. ¿Será otro engaño?, “…me cuentas mentiras pensando que no las veo, no puedes llorar porque te ríes de mí”, y mientras tanto yo estoy jodido.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Indiferencia, que triste

Tiempo sin escribir, podría decir que por falta de tiempo pero no. Lo cierto que ha sido por falta de ganas, por falta de interés, por la indiferencia que me está empezando a causar ese que otrora fue mi querido equipo, mi atleti, y que ahora está usurpado por entes extraños, que no reconozco. La camiseta sigue siendo la misma, el campo también (de momento), la afición casi (aunque cada vez más hastiada e indiferente, creo que no soy el único).
Ni siquiera me apetece hablar del enésimo esperpento vivido ayer, a pesar de la victoria contra el Levante. He de confesar que, una vez más, caí en la tentación de ver el partido, casi contra mi voluntad. Me senté delante del ordenador y busque algún sitio donde poderlo ver por internet. Encontré la retransmisión del GOLTV (creo que es argentina). Ya he visto partidos con ellos otras veces y me sorprende su conocimiento del futbol español y del atleti en particular. En el minuto 30 ya hicieron el siguiente comentario: 'me falta algo en este atletico, me falta intensidad, interés, ganas de ganar. Tiene posesión, intenta toque, pero no hay espíritu'. Vaya, me dije, me han leído la mente. Esa misma es mi opinión y nuestro gran handicap esta temporada.
Tenemos una buena plantilla, compensada, de las mejores que hemos tenido en estos años de oscura travesía. Solo hecho en falta otro lateral derecho de mínimas garantías y, por desgracia, la lesión de Silvio me da la razón. Como doy por descontado que Manzanita no sacará a Javi Manquillo (a los chavales solo en los amistosos), nos tocará de nuevo el inefable Perea, que encaja como un guante derecho en la mano izquierda en el atisbo de esquema que intenta plantear este señor.
Nuestro problema es la falta de ambición, de intensidad, de presión, de ganas de ganar, de tener unos objetivos adecuados a nuestra historia y presupuesto. Y esto el señor Manzano lo lleva a la máxima expresión. Ya lo dije y sigo pensando que los equipos son espejos de su entrenador, y el nuestro es cura fracasado que, para más inri, siempre se arrimará al cacique y no al pueblo, la afición, y se cargará a todo aquel que no comulgue con su religión.
Joel, Koke, Pulido, .... Dominguez se salva a ratos, pero no se por cuento tiempo. Todo lo que huele a juventud, ganas y amor al escudo (que suele implicar güevos y ambición), al banquillo o la grada, vaya a ser que alguien se cague en todo en el vestuario y diga que somos el atleti y hay que salir a por todas, a acogotar al contrario desde el minuto 0, intentando jugar al futbol, correcto, pero si jugar al trote cochinero.
En fin, que lo dejo, no sigo. No merece la pena seguir hablando del Levante, ni del Getafe, ni del Granada.
Triste, muy triste, me cuesta mucho hacerlo pero ya no me interesa ver a mi equipo. No lo reconozco.