Hoy juega mi Aleti contra el eterno rival. Así era antes al menos, porque ahora de rival tiene poco y eso no es culpa de los de Concha Espina sino desmérito de mis colores. La Presidencia y dirección ejecutiva de la empresa llamada Atlético de Madrid es un desastre porque, entre otro saco inmenso de razones, se han dedicado a tratar al Aleti como una empresa y no han entendido el sentimiento que hay detrás. Y precisamente eso es lo que han conseguido, que cada vez haya más aficionados al Aleti que lo vean como una empresa y no como un sentimiento de camaredería, de identificación, un honor, una fortuna y oportunidad para mostrar al mundo que el Atlético de Madrid es un equipo por el cual uno se siente orgulloso. Los dirigente han dicho no a eso, han dicho fuera sentimentalismos, esto no es una institución benéfica, es una empresa con su Presidente y su Consejero Delegado, empresa mediana, que no puede competir con otras del mercado que son más fuertes.
El Aleti se ha convertido en la tienda de ultramarinos de la esquina y no puede competir ni con El Corte Inglés, ni con Carrefour, pero tampoco con Mercadona o Caprabo, no, pero tampoco con el Dia o con Lidl…no. El Aleti es el tendero que lo mismo te vende una lata de guisantes caducada que una botella de cerveza . Y así lo van entendiendo muchos. Esta empresa no puede hacer otra cosa porque, al fin y al cabo, es una pequeña tienda. Y si tiene suerte pues un día le vende a Don Julián, el vecino de enfrente, todas las cervezas que tiene porque Don Julián tiene prisa y no puede ir al Mercadona que le queda a trasmano. En eso confiamos, en un Don Julián que nos haga que ganemos ese día al Mercadona…y ese no es mi Aleti.
El Aleti que yo conocí y el que llevo dentro es un equipo que no va al campo del eterno rival a empatar, ni a jugar un partido bronco. O si va a hacerlo, lo que desde luego no hace el entrenador es decirlo. Y si lo dice se le da un toque de atención porque al Aleti al que quiero no se le pasaba ir a ningún campo a no ganar. Fuese el campo del Betis, el Valencia, el Real Madrid o la selección brasileña del 70.El Aleti se ha convertido en la tienda de ultramarinos de la esquina y no puede competir ni con El Corte Inglés, ni con Carrefour, pero tampoco con Mercadona o Caprabo, no, pero tampoco con el Dia o con Lidl…no. El Aleti es el tendero que lo mismo te vende una lata de guisantes caducada que una botella de cerveza . Y así lo van entendiendo muchos. Esta empresa no puede hacer otra cosa porque, al fin y al cabo, es una pequeña tienda. Y si tiene suerte pues un día le vende a Don Julián, el vecino de enfrente, todas las cervezas que tiene porque Don Julián tiene prisa y no puede ir al Mercadona que le queda a trasmano. En eso confiamos, en un Don Julián que nos haga que ganemos ese día al Mercadona…y ese no es mi Aleti.
Pero ahora eso ha calado, hablo con “aficionados” al Aleti y entienden las palabras de Manzano. “Tío es lo que hay”. Pues yo digo que no. La semana pasada Valencia y Real Madrid se plantaron cara de tú a tú en Mestalla, y los previos al partido fueron un constante desafío del equipo ché al merengue en la línea que a mí me gustaría, Mestalla va a ser un infierno para Mou y los suyos, no se debe repetir la derrota del año anterior, hay equipo para ganar, etc, etc.
La actitud del entrenador rojiblanco –¿os suena lo del párroco?- es la contraria. Es la de a ver si empatamos dando patadas. Este hacha de la psicología -creo que sus apuntes se estudian en Berkeley- todavía no se ha enterado de dónde está, y no se ha enterado porque el dúo sacapuntas no se lo ha explicado y, seguramente también, porque la soberbia del jienense no tiene límites –aún recuerdo cuando le decía a Luis Aragonés que si quería podía explicarle como ganar al Madrid…a Don Luis!!!
Esta noche quiero que gane mi equipo, el mío de verdad. El representado por Manzano, Cerezo y Gil no es el mío. Si ganamos mejor, pero si nos ganan, que sea de forma humillante, a ver si así echan a uno y los otros tienen la gallardía de irse…aunque sé que tampoco pasaría nada. El cortafuegos llamado Manzano se iría a la calle pero seguirían los dos “empresarios”.
Por cierto, paso al lado de la Peineta todos los días en mi trayecto al laborar. No he visto aún ni una grúa, ni un andamio, ni nada de nada que indique trabajo. Solo un cartel grande que pone FCC. ¿Será otro engaño?, “…me cuentas mentiras pensando que no las veo, no puedes llorar porque te ríes de mí”, y mientras tanto yo estoy jodido.
Por cierto, paso al lado de la Peineta todos los días en mi trayecto al laborar. No he visto aún ni una grúa, ni un andamio, ni nada de nada que indique trabajo. Solo un cartel grande que pone FCC. ¿Será otro engaño?, “…me cuentas mentiras pensando que no las veo, no puedes llorar porque te ríes de mí”, y mientras tanto yo estoy jodido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario