viernes, 26 de agosto de 2011

Trámite de obligado resultado

Hay una cosa que me revienta. La condescendencia. Y eso es lo que siento cuando hoy alguno se acerca y dice, “jolines, qué bien ayer el aleti”. Generalmente esta gente o no sabe de fútbol, o es del Gran Mandril o del Plasta. Lo de ayer del Aleti contra el Vitoria de Guimaraes no es jugar bien, es lo mínimo que un equipo con alguna aspiración decente debe hacer. Sobre todo si los que dicen eso de “qué bien el Aleti” siguen pensando que esta pantomima de liga española es la mejor liga del mundo. ¿De qué mundo?
Lo de ayer contra el Vitoria era lo mínimo que se podía hacer contra un equipo cuya táctica defensiva debe haber sido ideada por un descendiente del Duque de Medina-Sidonia –aquel que llevó a la Gran Armada a invadir la pérfida Albión-. Un desorden de colocación, una línea defensiva adelantada con laterales que debían estar chequeando sus mensajes del iphone, una delantera inexistente y un árbitro más que complaciente con el Aleti en el inicio, provocaron que aquello fuese un paseo. A poco que hacía nuestro club se plantaba solo ante Nilson para evidenciar que a Salvio le falta gol y que Nilson es mejor portero de lo que vimos en el Manzanares.
Si queremos destacar cosas yo me quedaría con los pases de Silvio, con el temple de Gabi y con lo listo que es Adrián. Este delantero nuestro puede hacer muchas cosas si se le da tiempo y minutos.
Lo negativo…Courtois. Y cualquiera que viese el partido no entendería esto. Pues es fácil, ayer el joven belga demostró que sabe de qué va esto de ser guardameta. Lo poco que tuvo que hacer lo hizo con solvencia y daba mucha seguridad. Me cuesta decirlo pero me ha dado mejor sensación que Joel. Y esto es malo porque Coirtois no es de la cantera, porque está cedido y porque no me gustaría que se cortase la progresión de Joel que siempre ha apuntado alto.
Otra cosa negativa es que tuvimos que esperar mucho para ver salir a Koke. Tengo ganas de ver al centrocampista creador del que todos hablan y que ya nos ha regalado detalles alguna vez. Es cierto que viene del mundial sub-20 y no estará aún con el tono de los demás. Solo espero que nuestro párroco del banquillo, el iluminado con moreno de Benidorm, aquel cuyo mejor traje es un chándal con zapatos de rejilla y calcetines negros, el psicólogo con cara de lelo, no se lo cargue como se cargó a Movilla. Veremos, esperemos que sea verdad para nuestro capellán entrenador eso que decían en Las Amistades Peligrosas “la fidelidad es de todas las virtudes la menos constante”, así que haga caso y no sea fiel a su historia pasada con este club que tiene la suerte de entrenar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario