Ese parece ser nuestro sino. Llevamos años con el mismo caldo insipido, soso e intomable. Y, aunque parecía que le habían puesto un poquito de sal y alguna puntita de jamón, nos han vuelto a dar no dos, sino tres tazas seguidas y amenezan con volver a darnos la sopera entera sin añadir ni una pizca de sabor. Más de lo mismo.
Primero fue el Barcelona, al que ibamos a jugar de tu a tu. Tururu. Jugar de tu a tu a un equipo de ese calibre significa presionar la salida del balón como si fuese la vida en ello, que es lo que hacen ellos. Jugar de tu a tu significa poner la misma actitud, vamos, los mismo güevos, que pone el equipo contrario. No dejar jugar al contrario, como hacen ellos. Quitarle el balón lo antes posible, mordiendo si es necesario. Y, si, despues de todo eso, jugar de tu a tu también implica 'tocarla' tan bien como la tocan ellos, que tampoco es fácil. Pues bién, nada de eso se dió. Nuestros jugadores fueron espectadores de lujo de otra exhibición más de Messi (impresionante como se deshace en el tercer gol de tres rojiblancos con solo un amago, faltó que le aplaudisen mientras le ponían la alfombra roja) y, sobre todo, de XAVI que tenía siempre tiempo de parar, llamar a su madre para decirla que fuese preparando la cena, templar y poner el balón donde quería. Una vez más decepcionante. Frente a un equipo sin defensas no sacamos extremos ni poblamos el centro del campo con jugadores que sean capaces de ponen balones arriba que hagan daño. Todos sabemos que es dificil, también a mi me resultaría dificil boxear de tu a tu a Mike Tyson, pero al menos usaría mis armas e intentaría tomar nota de quienes han podido derrotarle atacando sus puntos débiles y, desde luego, intentando que no sea capaz de conectarme ningún atisbo de golpe, que bastaría para tumbarme. Pero claro, cuando acaba el partido encuentro la explicación: a no ser que juegen con los juveniles o hagas el partido del siglo, es imposible ganarlos. Esto lo deja todo claro. No se para que fueron a jugar.
Después llega el Rennes. Otro equipazo al que también jugamos de tu a tu. Otra vez con la diferencia de la actitud: ellos mordiendo y presionando a muerte, sabiendo de sus carencias y nosotros jugando igual de mal que ellos, para ponernos a su altura. Y repartiendo caramelos y parabienes al contrario: paz y amor. Alianza de civilizaciones futbolística. Solo el arreón de última hora nos salva del desastre pero bueno, me tranquilizo otra vez con las declaraciones post-partido: podría haber sido peor, hemos hecho un gran esfuerzo y en Europa toca sufrir. Y más cuando el Rennes tampoco tuvo a bien sacar al equipo filial y el atleti no hizo, no ya el partido del siglo, ni siquiera el partido de la semana.
Y llega el Sevilla. Rival claro en cuanto a aspiraciones. Partido clave para saber donde está el equipo y a lo que puede llegar. Resultado: otra tazita de actitud. Cierto que un poquito aderezado, pero tan suave que el caldo sigue sabiendo a lo mismo, a nada. Solo con un profesional del futbol de guerrillas, llamado Medel, el Sevilla es capaz de hacernos frente y sacarnos de quicio, una vez más. Del resto ya se encargan los nuestros: regalos en defensa, fallos increibles arriba, porteros que muestran sus credenciales para ser internacionales, etc. Resultado el de siempre. Empate sin goles. Ni fu, ni fa, ni chicha ni limona. Y el ínclito Manzano a lo suyo: hay que ir con tranquilidad, cuando se juega bien lo normal es ganar, de haber marcado hablaríamos de otro modo, etc. Vamos lo de siempre. Y es que el Sevilla tampoco puso a los juveniles, cachis.
Eso si. El equipo es regular. Sigue sin rascar bola cuando se enfrenta a los equipos de arriba donde, por cierto, se han instalado Betis y Levante. Dos más a añadir a la lista de equipos con los que habrá que ir con tranquilidad porque claro, están arriba.
Y de postre, otra tazita más. El Granada. Recién ascendido. Que sale un poco acobardado pero que, a los cinco minutos, se da cuenta que a poco que hurge en la auto herida abierta en la banda derecha e incordie un poquito a los nadacampistas del Atleti lo tiene hecho. Y el atleti a lo suyo. A jugar de tu a tu al Granada, jugando peor que ellos y con la millonésima parte de actitud. Con Diego desesperado en busca de balones y Falcao perdido en peleas con los rocosos centrales granadinos. Para más inri, y como colofón, perdiendo tiempo en la última jugada del partido para sacar de puerta, dando el empate por bueno. Y, ¿que dice Manzano a todo esto?. Ya el día del partido se ponía la venda antes de tener la herida: el Granada es un equipo dificil. Y en el post partido dice que se va con mal sabor de boca. Que cachondo. No será por los improperios lanzados para alentar a la tropa.
Lo malo es que queda Liga, y parece que caldo más que suficiente, para obserquiarnos de lo mismo hasta que nos hartemos y lo mandemos todo al carajo. Cada vez me planteo más en serio no ver ni un partido más de mi equipo. Lo intento pero no lo consigo. Siempre caigo, con la esperanza de que la cosa cambie, de ver a Koke, a Pulido, a Diego en su sitio, asociado con Arda y Adrián. Iluso.
lunes, 17 de octubre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
Mahesh Goyo, otro fraude
Cuenta Iñaki Diaz-Guerra en As (http://www.as.com/futbol/articulo/bajas-excusas/20111015dasdaiftb_29/Tes) que le vieron la libreta al párroco de pueblo, a esa buena gente de nombre Gregorio que no da una voz más alta que otra, cuenta el columnista de As que en su libreta se leían cosas del siguiente porte:
Y pese a que nos encandiló ligeramente con algunos planteamientos, al final más de lo mismo. Los jugadores salen sin actitud al terreno de juego. Eso es lo único que alguien que no sabe de fútbol pero es un gran “psicólogo” puede transmitir a un colectivo, actitud. Pues ni eso.
Ayer no pude soportarlo, en el minuto 10 de la segunda parte quité el partido de la televisión para dedicarme a cualquier otra cosa antes que soportar ese esperpento de juego que era el Atlético de Madrid. Al parecer la salida de Pizzi hizo que el juego fuera a más…me da igual. La primera parte es un manual de lo que no hay que hacer si quieres ser un equipo respetado:
Resulta ahora que el trivote del equipo madrileño no es para tener la pelota sino para presionar al rival o para defender. Cosa muy distinta de la que se vio a principio de temporada…quizás porque los equipos rivales eran muy malos. Quizás ahora vienen equipos de verdad que se juegan cada partido como si fuera una final mientras que el Aleti, sabedor de que quedar por encima del puesto 11 es un triunfo, especula con los partidos. No lo sé.
Aparte está el bluff Falcao. Este delantero es bueno para lo que es, rematando –pese a que contra el Sevilla no quedara muy claro-, pero con el balón en los pies deja bastante que desear. Pero hace lo que puede, rematar sin balón a día de hoy sigue siendo un imposible.
Resumen: 7 partidos, 2 victorias (contra equipos que pelearán por no descender y en casa), 3 empates, 2 derrotas. 9 puntos de 21 posibles. Y sin visos de que la cosa vaya a mejorar.
Ahora que alguien busque la ilusión por donde pueda. Este proyecto liderado por el Maharishi Mahesh Goyo solo puede ilusionar a quien tenga una venda, a esos, que se vayan al Rishikesh del jienense, donde verán que esa supuesta “psicología” no es más que palabrería barata de charla de café, se la pillaron en la libreta. Querido Goyo, qué has hecho, los has convertido en locos…
- Aprovechar las ocasiones
- No bajar la guardia nunca
- No echarse atrás
- Si marcan, no perder la calma
- Control de inicio
- Dominio de las facetas ofensivas
- No se añade presión al equipo
- Respeto a las señas de identidad
Voy a hacer memoria de conversaciones veraniegas con otros aficionados al fútbol, alguno supuesto seguidor de mis colores. La regla general, la norma de opinión, era sostener que Manzano era un buen técnico para el equipo ribereño del Manzanares. Y yo, sencillamente, no me lo podía creer. El motivo de mi ojiplatismo –palabra digna de la Colmena de Cela- es que yo había estado viendo al Aleti como abonado en la temporada que Manzano dirigió al equipo. La primera etapa de Manzano…¿y qué nos dejó esta primera etapa?, pues listemos como en la libreta del “psicólogo” –este apelativo al jienense es como llamar a Mourinho “príncipe de la paz” recordando a un primer ministro palaciego-, listemos:
- El Aleti pierde en casa la oportunidad de entrar en UEFA al perder contra el Zaragoza en su último partido.
- Movilla no juega por decisión técnica, en su lugar sitúa a un descarte del Valencia, De los Santos, conocidos por todo por ser campeón del mundo 5 veces con la celeste, ¿¿no??, ah pues no. Además el delito de De los Santos es que venía cedido –descarte de esos que nos gustan tanto, en esta ocasión del Valencia-, mientras que Movilla sin ser un prodigio, tenía más talento que uruguayo. Al final Movilla terminó en el Zaragoza dándole una copa del Rey al conjunto del Pilar en el Bernabeu contra los de Concha Espina
- Un centro del campo con posibilidades, con el fraude de Ibagaza, Musampa que venía de una gran temporada en el Valencia, Simeone para dar carácter y unos Nano y Jorge como apuesta de futuro, se quedó en nada.
- Un juego ramplón, donde el único que hacía algo era Fernando Torres y un Nikolaidis que se mostró como un buen complemento para el de Fuenla.
- Una soberbia constante al afirmar que “el aleti dará guerra al Madrid” (no os perdáis la entrevista al señor cura en http://www.as.com/futbol/articulo/atletico-dara-guerra-madrid/20030825dasdasftb_6/Tes)
- Una desidia absoluta en el ritmo de los jugadores partido tras partido.
- Una afición desconsolada y hasta las mismísimas narices del de Jaen.
Y pese a que nos encandiló ligeramente con algunos planteamientos, al final más de lo mismo. Los jugadores salen sin actitud al terreno de juego. Eso es lo único que alguien que no sabe de fútbol pero es un gran “psicólogo” puede transmitir a un colectivo, actitud. Pues ni eso.
Ayer no pude soportarlo, en el minuto 10 de la segunda parte quité el partido de la televisión para dedicarme a cualquier otra cosa antes que soportar ese esperpento de juego que era el Atlético de Madrid. Al parecer la salida de Pizzi hizo que el juego fuera a más…me da igual. La primera parte es un manual de lo que no hay que hacer si quieres ser un equipo respetado:
- Dar el balón al contrario.
- Inseguridad en defensa.
- Centro del campo nutrido de jugadores que no logran tener el balón.
- Lateral desubicado –lo de Juanfrán fue una boutade de genio que se quedó en metedura de pata-.
- Ceder 30 metros al contrario –el Granada llegaba al medio campo del Aleti casi sin hacer nada.
- Ausencia de circulación de balón.
- Delanteros perdidos. Lo de Reyes buscando la pelota, Diego sin orden al tener que hacer de box to box cuando ese no es su papel y Falcao en plan lobo solitario, es de primero del curso de entrenador.
Algunas de estas cosas son contrarias a lo que aparecía en la libreta…aún así tampoco supo resolverlo. Esto nos da idea de que Manzano no es gilipollas –sabe que cosas están mal-, y también de que es un inútil táctico –esto ya lo sabía desde los tiempos en los que entrenaba al Aleti, pero también recuerdo el partido de Copa del Rey del Sevilla contra Real el Madrid del año pasado y cómo interpretó horrorosamente el partido desde la banda con unos cambios dignos de un entrenador infantil de subbuteo-.
Este 4-3-3 en realidad fue en la primera parte un 4-3-1-1-1, porque el ataque, Diego bajaba hasta la defensa, Reyes hasta el centro del campo y Falcao se quedaba charlando con el defensa granadino de turno. Un desorden táctico descomunal.Resulta ahora que el trivote del equipo madrileño no es para tener la pelota sino para presionar al rival o para defender. Cosa muy distinta de la que se vio a principio de temporada…quizás porque los equipos rivales eran muy malos. Quizás ahora vienen equipos de verdad que se juegan cada partido como si fuera una final mientras que el Aleti, sabedor de que quedar por encima del puesto 11 es un triunfo, especula con los partidos. No lo sé.
Aparte está el bluff Falcao. Este delantero es bueno para lo que es, rematando –pese a que contra el Sevilla no quedara muy claro-, pero con el balón en los pies deja bastante que desear. Pero hace lo que puede, rematar sin balón a día de hoy sigue siendo un imposible.
Resumen: 7 partidos, 2 victorias (contra equipos que pelearán por no descender y en casa), 3 empates, 2 derrotas. 9 puntos de 21 posibles. Y sin visos de que la cosa vaya a mejorar.
Ahora que alguien busque la ilusión por donde pueda. Este proyecto liderado por el Maharishi Mahesh Goyo solo puede ilusionar a quien tenga una venda, a esos, que se vayan al Rishikesh del jienense, donde verán que esa supuesta “psicología” no es más que palabrería barata de charla de café, se la pillaron en la libreta. Querido Goyo, qué has hecho, los has convertido en locos…
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