lunes, 17 de octubre de 2011

Tres tazas y hasta la sopera entera

Ese parece ser nuestro sino. Llevamos años con el mismo caldo insipido, soso e intomable. Y, aunque parecía que le habían puesto un poquito de sal y alguna puntita de jamón, nos han vuelto a dar no dos, sino tres tazas seguidas y amenezan con volver a darnos la sopera entera sin añadir ni una pizca de sabor. Más de lo mismo.

Primero fue el Barcelona, al que ibamos a jugar de tu a tu. Tururu. Jugar de tu a tu a un equipo de ese calibre significa presionar la salida del balón como si fuese la vida en ello, que es lo que hacen ellos. Jugar de tu a tu significa poner la misma actitud, vamos, los mismo güevos, que pone el equipo contrario. No dejar jugar al contrario, como hacen ellos. Quitarle el balón lo antes posible, mordiendo si es necesario. Y, si, despues de todo eso, jugar de tu a tu también implica 'tocarla' tan bien como la tocan ellos, que tampoco es fácil. Pues bién, nada de eso se dió. Nuestros jugadores fueron espectadores de lujo de otra exhibición más de Messi (impresionante como se deshace en el tercer gol de tres rojiblancos con solo un amago, faltó que le aplaudisen mientras le ponían la alfombra roja) y, sobre todo, de XAVI que tenía siempre tiempo de parar, llamar a su madre para decirla que fuese preparando la cena, templar y poner el balón donde quería. Una vez más decepcionante. Frente a un equipo sin defensas no sacamos extremos ni poblamos el centro del campo con jugadores que sean capaces de ponen balones arriba que hagan daño. Todos sabemos que es dificil, también a mi me resultaría dificil boxear de tu a tu a Mike Tyson, pero al menos usaría mis armas e intentaría tomar nota de quienes han podido derrotarle atacando sus puntos débiles y, desde luego, intentando que no sea capaz de conectarme ningún atisbo de golpe, que bastaría para tumbarme. Pero claro, cuando acaba el partido encuentro la explicación: a no ser que juegen con los juveniles o hagas el partido del siglo, es imposible ganarlos. Esto lo deja todo claro. No se para que fueron a jugar.
Después llega el Rennes. Otro equipazo al que también jugamos de tu a tu. Otra vez con la diferencia de la actitud: ellos mordiendo y presionando a muerte, sabiendo de sus carencias y nosotros jugando igual de mal que ellos, para ponernos a su altura. Y repartiendo caramelos y parabienes al contrario: paz y amor. Alianza de civilizaciones futbolística. Solo el arreón de última hora nos salva del desastre pero bueno, me tranquilizo otra vez con las declaraciones post-partido: podría haber sido peor, hemos hecho un gran esfuerzo y en Europa toca sufrir. Y más cuando el Rennes tampoco tuvo a bien sacar al equipo filial y el atleti no hizo, no ya el partido del siglo, ni siquiera el partido de la semana.
Y llega el Sevilla. Rival claro en cuanto a aspiraciones. Partido clave para saber donde está el equipo y a lo que puede llegar. Resultado: otra tazita de actitud. Cierto que un poquito aderezado, pero tan suave que el caldo sigue sabiendo a lo mismo, a nada. Solo con un profesional del futbol de guerrillas, llamado Medel, el Sevilla es capaz de hacernos frente y sacarnos de quicio, una vez más. Del resto ya se encargan los nuestros: regalos en defensa, fallos increibles arriba, porteros que muestran sus credenciales para ser internacionales, etc. Resultado el de siempre. Empate sin goles. Ni fu, ni fa, ni chicha ni limona. Y el ínclito Manzano a lo suyo: hay que ir con tranquilidad, cuando se juega bien lo normal es ganar, de haber marcado hablaríamos de otro modo, etc. Vamos lo de siempre. Y es que el Sevilla tampoco puso a los juveniles, cachis.
Eso si. El equipo es regular. Sigue sin rascar bola cuando se enfrenta a los equipos de arriba donde, por cierto, se han instalado Betis y Levante. Dos más a añadir a la lista de equipos con los que habrá que ir con tranquilidad porque claro, están arriba.
Y de postre, otra tazita más. El Granada. Recién ascendido. Que sale un poco acobardado pero que, a los cinco minutos, se da cuenta que a poco que hurge en la auto herida abierta en la banda derecha e incordie un poquito a los nadacampistas del Atleti lo tiene hecho. Y el atleti a lo suyo. A jugar de tu a tu al Granada, jugando peor que ellos y con la millonésima parte de actitud. Con Diego desesperado en busca de balones y Falcao perdido en peleas con los rocosos centrales granadinos. Para más inri, y como colofón, perdiendo tiempo en la última jugada del partido para sacar de puerta, dando el empate por bueno. Y, ¿que dice Manzano a todo esto?. Ya el día del partido se ponía la venda antes de tener la herida: el Granada es un equipo dificil. Y en el post partido dice que se va con mal sabor de boca. Que cachondo. No será por los improperios lanzados para alentar a la tropa.
Lo malo es que queda Liga, y parece que caldo más que suficiente, para obserquiarnos de lo mismo hasta que nos hartemos y lo mandemos todo al carajo. Cada vez me planteo más en serio no ver ni un partido más de mi equipo. Lo intento pero no lo consigo. Siempre caigo, con la esperanza de que la cosa cambie, de ver a Koke, a Pulido, a Diego en su sitio, asociado con Arda y Adrián. Iluso.

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