jueves, 1 de septiembre de 2011

Adiós Diego, Hola Diego



 Como estaba cantando desde el final de la temporada pasada, Forlán nos deja después de cuatro años perfectamente repartidos: los dos primeros a un nivel altísimo (gracias a él y su bota de oro fuimos capaces de volver a la Champions) y los dos segundos en claro descenso. En el tercero tuvo los destellos suficientes para marcar en los momentos decisivos y participó muy activamente para darnos la Europa League. El resto del año, la verdad, poco, muy poco. Y del último, entre unas cosas y otras, nada de nada.
Pero en fin, mejor quedarse con lo bueno y recordar que hemos tenido la oportunidad de disfrutar durante unos años de una de las mejores delanteras que ha habido en los últimos tiempos. Gracias uruguayo por los servicios prestados. No nos engañemos, todos tenemos claros tus colores y tus sentimientos.
Lamentable la gestión de nuestra dirección deportiva, tanto en tiempo (esto debía haberse hecho hace bastante tiempo porque así estaba decidido) como en forma (increible el precio de venta para un jugador de esta entidad).
Y así, sin De Gea, Kun, Simao y Forlán se cierra un ciclo que parecía devolvernos a los lugares que creo nos corresponden por historia y afición. Por desgracia, subimos un peldaño para bajar un par de ellos de golpe y volver a la situación de hace un par de años.
Y en la salidas también se situa Elías. Equivocada decisión desde mi punto de vista, aún al precio que según parece ha sido vendido. Creo que Miranda y Salvio eran más prescindibles que él, aunque claro, igual no tan vendibles.
Y como unos van y otro llegan, aterriza Pizzi, extremo desconocido y que, aparte de su similitud con Di Maria en cuanto a pabellones auditivos se refiere, tiene que demostrar su porqué. Otra buena gestión auspiciada por Jorge Mendes: cedido por una temporada y con opción de compra de 15 millones hasta finales de año. Telita, si quieres comprarlo no puedes esperar al final de la prueba, tiene que ser antes.
Y por último, 'y como guinda del pastel' llega Diego Ribas. Gran incognita. Fabuloso jugador aquel que deslumbro en el Werder pero que, desde entonces, ha tenido un valle de sombras aderezado con indisciplinas y un caracter díscolo. Todo ello le ha hecho desaparecer de la canarinha y devaluar su cache (que no su ficha: 5 kilitos limpios. De nuevo Manzanita tiene trabajo: conseguir resucitar al jugador que fue, meterle en vereda y encajarle, sin perjudicar al esquema del equipo, en la idea de futbol que tiene en mente: el famoso 4-3-3, que a mi me parece más bien que tenderá a un 4-2-3-1, pero en fin, ya sabéis que, después de ver jugar al Barsa contra el Villareal, todo la discusión sobre esquemas y demás es filfa: futbol es futbol, y el esquema es claro: defender todo el equipo como en Fuente Ovejuna y atacar como posesos al toque de corneta, adueñandose del balón y siendo solidario con el equipo.
De nuevo la gestión es muy buena: cesión sin opción de compra. Sin no resulta lo devuelves y, si te gusta, has revalorizado al jugador y lo has vuelto a poner en el mercado. Buen negocio para el Wolfsburgo.
En resumen, buena plantilla a falta de hacer buen equipo y en manos de un entrenador en el que quiero confiar pero me cuesta por su bajo perfil de carácter.


No hay comentarios:

Publicar un comentario