lunes, 19 de septiembre de 2011
El hijo pródigo
Hablaba la parábola de un hijo que se fue despechando a su padre y que, tiempo despues, volvió para fastidio de su hermano que, sorprendido, veía como su padre prestaba todas sus atenciones al hijo que se marchó y hacía de menos al que se había quedado al pié del cañon. Solo el padre sabía porqué.
Hace unos cuantos años, parece que una eternidad, nuestro Atleti tenía un hijo pequeño que daba tantas o más alegrías que su hermano mayor. Balonmano se llamaba el pequeño; Futbol el mayor. Balonmano casi siempre estaba a la sombra del Futbol, y solo porque los logros de este tenáin más adeptos, mas repercusión. Nuestros padres, en forma de sucesivos presidentes, siempre tuvieron respeto y cariño para con Balonmano, porque sabían que en su clase era el mejor, respetado por todos los demás que le tenían como espejo. Pero llegó el momento en que, sin quererlo, nos encontramos con un padrastro al que poco importaban sus hijos y menos su madre, la afición. Este padre adoptivo (G&G) decidió destronar y hacer desaparecer a Balonmano, intentando justificar su muerte e intentando hacerle caer en el olvido.
Pero sabido es que una madre quiere por igual a todos sus hijos y que cuando uno desaparece nunca le olvida, es más, aún le quiere más si cabe. Así, pasaron los años, muchos, demasiados. Con Futbol dando tumbos y más penas que glorias, más tristezas que alegrías, a la santa madre afición que, como buena madre, año trás año perdona todo pensando que su hijo cambiará, que volverá a ser el que fue; añorando la ausencia del que ser fue para no volver y suspirando porque el que se quedó vuelva a darle las alegrías con que otrora la obsequiara.
Y un día, sorpresa, se empieza a escuchar que quizás padre adote a un niño que también se llama Balonmano, CR para má señas. Madre no cabe en si de gozo, volver a tener a sus dos hijos reunidos, reverdecer viejos tiempos.
Increiblemente, esto se hizo efectivo hace un par de domingos, y nuestro nuevo hijo adoptado se presento con la misma ropa que siempre llevó, con las mismas ganas y mismo espíritu ganador que siempre tuvo, y lo hizo a lo grande, ganando un título. La afición, esa madre que nunca olvidó, lo recibió con los brazos abiertos, como si nunca se hubiese ido, y Balonmano CR correspondió a lo grande, con un título y quitando lo de CR, aunque en el fondo eche de menos a su madre adoptiva (la afición de Ciudad Real). Nuestra madre, nuestra afición también lo siente por CR, porque sabe lo que se siente al perder a un hijo, pero seguro que ambas se alegrarán enormemente de los logros del nuevo Balonmano.
P.D. Un par de semanas después, igual es casualidad, el hermano Futbol vuelve por donde solía: intenta hacer honor a su nombre, dejando de lado la desidia, mediocridad y aburrimiento. Espero que no sea un espejismo, los dos hermanos vuelven a estar juntos y tienen que volver a competir por ser el mejor. Por su madre.
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