lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Vuelve el futbol?

En primer lugar, confesar mis dudas por el amigo Manzano. Soy de los que piensa que un equipo es el espejo de su entrenador, igual que, como decía un gran sabio, se juega como se entrega. No veo como entrenan; pero si veo el caracter que muestran y como juegan los equipos de algunos entrenadores. Algunos me gustan más que otros por su estilo de futbol, pero todos tienen un patrón: sus equipos saben a lo que juegan y ganarlos cuestra sangre sudor y lágrimas. En ese saco están Don Luis Aragonés, Guardiola, Mourinho, Caparros, Mel, Emery, Garrido, Pochettino, etc.
Luego hay otro clase de entrenadores con menor caracter, pragmáticos, estudiosos, con aspecto de conferenciante o párroco de pueblo. Hablo de Pellegrini, Víctor Fernández, Floro y algun otro. En este saco está Manzano. Sus equipos suelen intentar jugar al futbol, con buen manejo de balón y con una apuesta clara por el toque y el buen gusto. Pero su caracter no acaba de convencerme. Me da la impresión que sus equipos son algo conformistas e incluso pusilánimes, que cuando se enfrentan a un pequeño respondón no lo apabullan y cuando se enfrentan a un grande abusón se intimidan.
En estas estamos cuando aterriza en el banquillo, bastante caliente, de nuestro glorioso equipo. Se añade la fuga de valores (De Gea, Aguero, Forlán) y la llegada de hombres con poco nombre. Pero este hombre pide paciencia y que le dejen trabajar. Poco a poco van llegando jugadores con más nombre y que, sobre todo, tienen buena pinta por su calidad futbolística. Y Manzano erre que erre, intentando apostar por algo que hace años dejó el Calderón con la excusa del descenso a segunda: el FUTBOL.
Hemos tenido partidos mediocres, decentes, buenos y muy buenos (con la guinda de este domingo contra el Racing). Siempre con la misma apuesta: jugar con los mejores (aunque signifique sacrificar a gente de la casa como Joel) pero sin jugadores acomodados que saben que jugarán si o si; haciendo rotaciones por el bien del equipo para tener a todos enchufados y, por encima de todo, haciendo del trato y posesión del balón la mejor defensa, haciendo que todos se sientan partícipes y busquen el balón para dar ayuda y apoyo al compañero. Como un equipo.
Y aquí reside la clave. En años anteriores solíamos tener una plantilla decente aunque desequilibrada, con buenísmos jugadores mezclados con jugadores mediocres. Esto unido a la falta de valentía del inquilino del banquillo y la poca ambición de la directiva (cuyos fines y expectativas son otros), hacía que la figura del equipo brillase por su ausencia.
Ahora tenemos una plantilla muy compensada, donde la media de calidad ha subido notablemente y donde todos se sienten partícipes del objetivo: el equipo y su apuesta por el futbol. Aunque es pronto para dar un veredicto y los precedentes contra el Valencia, primer equipo fuerte al que nos hemos enfrentado, no fueron muy halagueños (bien es cierto que pudimos empatar), creo que dando a tiempo a que se conjunten, se entiendan y encajen todas las piezas del engranaje, podemos formar un buen equipo que intente poner algo de picante en esta ligar bicéfala. Los Diego, Reyes, Arda, Falcao, Adrian, Koke, Tiago, etc. destilan calidad y juntos y asociados pueden liarla.

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